Informaciones Generales
La Escuela del Verdadero Buda
El Templo Chang Ming Tang
Libros & Textos
Boletín Luz de la Flor
Enlaces


¿Qué dijo el Buda acerca del origen del mundo?

El Buda realmente rechazó referirse a este tema en forma directa, ya que según sus palabras cualquier especulación en este sentido no conducía a la práctica. Según el Anguttara Nikaya Sutra dijo lo siguiente:

“No he revelado si el mundo es eterno o no es eterno, si es finito o no es finito. ¿Por qué no revelé esto? Porque no sería de ningún beneficio, ya que no se relaciona con el desarrollo de la santidad, no conduce a la aversión (de lo mundano), ni al dominio de las pasiones, ni a la cesación, ni a la paz, ni a la sabiduría, ni a la Iluminación, ni al Nirvana. Por esta razón no lo he revelado.
Independiente de la creencia en que el mundo sea eterno o no sea eterno, habrá nacimiento, vejez y muerte, de lo cual estoy enseñando la extinción.”


En cuanto al origen de todo lo que existe, el Buda afirmó que todos los fenómenos surgen y se desintegran dependiendo de causas y condiciones (múltiples). En este sentido podemos comprender que la naturaleza fundamental de todos los fenómenos está marcada por la interdependencia y la impermanencia.

En un análisis concreto, el Buda identificó como causa fundamental o primer eslabón del origen dependiente la ignorancia. Debido a la ignorancia surge toda la rueda de la existencia.

Pasando a un nivel de análisis aun más profundo, al considerar el mundo fenoménico desde la visión de la sabiduría trascendental de un Buda, todo lo que existe carece de características propias o reales y, por ende, es vacío. En este sentido, la verdadera realidad del Universo, según el Budismo Mahayana (Gran Vehículo), es la Vacuidad.

“Todas las cosas condicionadas
son como sueños, ilusiones, burbujas, sombras,
son como gotas de rocío o relámpagos de luz.
¡Contémplalos como tales!”
(verso final del Sutra del Diamante del Prajnaparamita).



¿Cuáles reglas orientan la conducta de los Budistas?

Todos los seguidores del sendero budista, no importa a qué tradición o escuela pertenecen se comprometen con los siguientes Cinco Preceptos básicos, cuya función es proteger la pureza de cuerpo, palabra y mente:

(1) Evite matar o causar daño a los seres vivientes.
(2) Evite robar.
(3) Evite mentir.
(4) Evite conductas sexuales pecaminosas.
(5) Evite la ingesta de sustancias que alteran la mente, como alcohol, drogas y otras.

La gran mayoría de los practicantes budistas amplía estos preceptos y practica en su vida diaria los llamados Diez Actos Meritorios:

(1) Respetar y cuidar la vida de los seres vivientes.
(2) Respetar las cosas ajenas; no apoderarse ni usar lo que no pertenece a uno.
(3) No cometer adulterio ni otras conductas sexuales pecaminosas, ni alimentar fantasías lascivas.
(4) Hablar la verdad.
(5) No sembrar la discordia.
(6) No difundir chismes.
(7) No emplear palabras groseras y sucias.
(8) No guardar celos, ni envidiar a otros.
(9) Mantenerse libre de agresividad, ira y odio.
(10) Mantenerse libre de ideas erróneas y desviantes.

Conociendo la Ley del Karma, que es la misma Ley de Causa y Efecto, un practicante budista presta mucha atención a sus pensamientos, palabras y acciones. Para no establecer las causas de su propio retroceso, siempre procura cultivar “buenas raíces”. Una vez que se ha establecido una causa, buena o mala, le seguirá inevitablemente y sin excepción la consecuencia o retribución, aunque no sea inmediatamente, incluso en vidas futuras. De hecho, estamos sembrando en la vida actual lo que cosecharemos en la vida futura. Es muy difícil disolver o purificar el karma negativo acumulado; en circunstancias propicias, el karma negativo de un cultivador puede ser desviado o intercedido por otro ser de grandes poderes espirituales.


¿Cuáles son las particularidades de la cultivación espiritual budista?

A pesar de una increíble variedad de escrituras y prácticas, el corazón de todas las tradiciones y escuelas budistas lo conforman las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Sendero Óctuple. Las prácticas basadas en el Noble Sendero Óctuple abarcan tres aspectos:

1. Disciplina (sila) - correcta palabra, correcta acción, correcto modo de vivir
2. Meditación (samadhi) - correcto esfuerzo, correcta atención y correcta concentración
3. Sabiduría (prajna) - correcta visión, correcto pensamiento


Con el desarrollo y la expansión de las enseñanzas del Buda hacia diferentes zonas de Asia, también se desarrollaron diferentes tradiciones del Budismo, enfatizando cada una en diferentes aspectos y métodos. Son los siguientes:


El Theravada
Basado en las escrituras del Canon Pali, es la única escuela del Hinayana (Pequeño Vehículo) que se ha mantenido hasta la actualidad. Es la forma del Budismo que prevalece en Asia del Sur, en países como Sri Lanka, Birmania, Tailandia y Camboya. La práctica se centra en la liberación personal mediante el esfuerzo propio y la observación de las reglas de disciplina (sila) y en la renuncia a la vida ordinaria. El ideal perseguido por el Theravada es el estado de Arhat, que implica la extinción de todos los lazos con la existencia condicionada. Un Arhat se ha liberado de todas las ataduras, ha extinguido todas las impurezas y ha adquirido el conocimiento perfecto. La forma de meditación practicada por el Theravada es principalmente el Vipasyana, es decir, la observación de las tres características insatisfactorias de la existencia: impermanencia (anitya), no-yo (anatman) y sufrimiento (dukkha). Cultiva los Cuatro Brahma-vihara, al concentrar la mente en la irradiación de: 1) bondad y benevolencia ilimitada hacia todos los seres; 2) compasión ilimitada hacia todos los que sufren; 3) alegría ilimitada por los que se han salvado del sufrimiento; y 4) ecuanimidad ilimitada, tanto con amigos como enemigos.


El Mahayana
El Mahayana (Gran Vehículo) data del siglo I a.C. y se fundamenta principalmente en los sutras y sastras sánscritas del Canon Budista. Adopta el nombre de Gran Vehículo al proponerse la Liberación Universal por medio de múltiples prácticas. En este sentido, el ideal o corazón del Mahayana es el Bodhisattva, que cultiva la sabiduría trascendental (prajna) y la compasión universal (bodhicitta) en beneficio de todos los seres sintientes. Practica las Seis Perfecciones o Virtudes Trascendentales (Paramitas):
- Generosidad (dana paramita)
- Disciplina (sila paramita)
- Paciencia (kshanti paramita)
- Esfuerzo (virya paramita)
- Meditación (dhyana paramita)
- Sabiduría (prajna paramita)

Aunque el Mahayana mantiene la vida monástica, concibe que también un practicante laico puede alcanzar el Nirvana. En Mahayana, Nirvana no simplemente significa Liberación del Samsara, sino la realización de la propia naturaleza real incondicionada o búdica. En este sentido, Nirvana y Samsara se comprenden como inseparables, ya que la Realización o Iluminación es alcanzable aquí y ahora, no en otro lugar. El Mahayana concibe la naturaleza búdica, o Budeidad, como cualidad inherente a todo ser, adjudicando incluso más importancia a esta visión universal y trascendental que a la misma persona histórica del Buda.

En Mahayana se destacan diferentes escuelas filosóficas, entre las cuales sobresalen las siguientes:

La Escuela Madhyamaka o Escuela del Sendero del Medio, fundada en los siglos II y III d.C. India por Nagarjuna.
La Escuela Yogacara o Sólo Mente, fundada en los siglos IV y V d.C. por Asanga.

El Mahayana se subdivide en dos vehículos, el Sutrayana y el Vajrayana, el último también llamado Tantrayana o Mantrayana. El Sutrayana puede entenderse como “vehículo causal”, dedicado a la práctica de las perfecciones que llevan hacia el estado de la Iluminación, mientras que el Vajrayana se denomina “vehículo del efecto”, porque el practicante iniciado puede practicar y experimentar la Budeidad (meta) en esta misma vida por medio de los tantras.


El Vajrayana
El sendero del Vajra o Tantra consiste de métodos y rituales muy poderosos de carácter psicológico, que despiertan la naturaleza búdica innata en el practicante, al permitirle actuar, hablary pensar como si fuera un Buda. Es el sendero más rápido para alcanzar la Iluminación, pero, a la vez, es el más peligroso, porque un error puede resultar en la caída al infierno.

Para la práctica del Tantra, el discípulo debe establecer lo que se ha llamado “liga samaya” con un maestro calificado, respetándolo de igual modo que a un Buda.

La esencia de las prácticas tántricas, que se valen de mudras, mantras y visualizaciones, es la transformación del estado ordinario de cuerpo, palabra y mente en el estado trascendente de un Buda.

El Mahayana, en su forma del Sutrayana, tomó fuertes raíces en China, donde se desarrollaron diez importantes escuelas, entre ellas la del Ch’an (Zen), las Escuelas Hua-yen, T’ien-t’ai y Tierra Pura. Desde China fue introducido en Japón, donde se establecieron las escuelas japonesas de Zen, Tierra Pura y la escuela de Nichiren.

El Vajrayana llegó desde la India al Tibet y a China y Mongolia. En China se conoce más bien como Budismo esotérico, que también llegó a Japón, donde se estableció como Escuela esotérica Shingón. Con la transmisión directa de maestros a discípulos se desarrollaron con el tiempo determinados “linajes de transmisión”, entre los cuales se destacan los Nyingma, los Kagyupa, los Gelugpa y los Sakyapa.

· 1 » · 2 » · 3 »


Volver al incio















Novedades
·Haikus
Envianos tus Haikus para nuestro próximo Boletín.
·Infantiles
Cuentos Budistas para Niños y Adultos de Corazones Tiernos.
·Dibujos
Inspirate a dibujar temas budistas para el próximo Boletín.
·Preguntas
Envia tus preguntas para nuestro próximo Boletín.

Presentado por Renate Roos.
Producción de Pincel Digital®, Derechos Reservados ©2002