Informaciones Generales
La Escuela del Verdadero Buda
El Templo Chang Ming Tang
Libros & Textos
Boletín Luz de la Flor
Enlaces


¿Cómo Entrar en Samadhi?
El Equilibrio del Sendero del Medio.

Discurso del Gran Maestro Sheng-yen Lu, Redmond, 26 de Junio de 1990.

Hay tres métodos para entrar en samadhi. El primero se vale de la respiración, el segundo de la conceptualización y el tercero de la frecuencia. De hecho, al integrar esos tres métodos ellos se convierten en uno solo.

Cuando nos esforzamos demasiado para entrar en Samadhi, nos damos cuenta que no podemos lograrlo. Mientras más uno se esfuerza por parar los pensamientos, más crece la fuerza contraria y los pensamientos se vuelven cada vez más turbulentos. Si uno exagera, la respiración se torna tosca y entrar en samadhi sin una respiración sutil, es muy difícil.

Por otro lado, si uno es demasiado descuidado y relajado, pensando en nada, fácilmente se cae en la negligencia. Por lo tanto, entrar en samadhi depende de que uno encuentre un equilibrio entre el esfuerzo y la relajación, exigiendo el arte del balanceo.

En el tiempo entre 1982, cuando vivía en Ballard, y ahora (1990), continuamente trabajé conmigo para lograr el ajuste y el equilibrio ideal. Después de entrenarme durante más de una década, finalmente aprendí que entrar en samadhi es fácil cuando uno es capaz de encontrar el punto de equilibrio entre el esfuerzo y la relajación. Este proceso requiere la práctica y el ejercicio continuo y prolongado. Durante mucho tiempo, mientras vivía en Ballard, me dediqué a ese entrenamiento.

Si usted se esfuerza demasiado, es difícil parar los pensamientos y entrar en samadhi, porque la respiración en esa condición se hace tosca. Si usted afloja el cuerpo y la mente demasiado para estar relajado, se duerme. Por lo tanto, las personas que se duermen fácilmente deben estar un poco más alertas y esforzadas, mientras las que suelen ser muy rigurosas deben relajarse más. Hay que desarrollar el arte del justo balance o del equilibrio que a la vez es el arte del "sendero del medio".

El mismo principio puede aplicarse a la moralidad. Atenerse con rigidez a reglas sería un sobre-esfuerzo que se convierte en apego. Por otro lado, si se procede demasiado suelto, casual y laxo, uno será absorbido por las corrientes mundanas. Tener la visión del medio o no-dual es encontrar el punto de equilibrio entre las polaridades. Uno no debe adherirse en forma ciega y automática a las reglas, ni tampoco ignorarlas - por eso es un arte encontrar el justo equilibrio. Las personas que ignoran las reglas deben aprender a ser más disciplinadas y las personas demasiado rígidas deben aprender a ser más flexibles. Esto es lo que los Budas y Bodhisattvas nos aconsejan. Hay que atenerse a la visión del medio en cuanto a todas las cosas de este mundo. Cuando uno ni se sobre-esfuerza ni se sobre-relaja, entonces entrará en samadhi.

Mi entrenamiento me permitió dominar este arte del balanceo. Siempre que esté tranquilo, puedo entrar en estabilidad recitando mantras y mover las perlas del rosario. Esta estabilidad no se limita únicamente a la entrada en samadhi. La estabilidad ocurre mientras recito los mantras. Incluso después de salir de samadhi y de tocar la campana, la estabilidad continúa cuando hago la dedicatoria. Actualmente, donde sea y cuando sea, puedo entrar en estabilidad. Sólo necesito prestar atención a mi respiración para regularla y luego penetro en un estado mental sutil. Entonces, convierto todos los pensamientos que emergen en un solo pensamiento y luego convierto ese pensamiento en nada. Después de concentrarme en el color del aire que inhalo y exhalo, que es muy refinado y sutil, instantáneamente entro en estabilidad. Inmediatamente ocurre un movimiento circular: a través de la coronilla penetra luz y energía del Universo en mi cuerpo, sale de mi cuerpo de las plantas de mis pies y continúa circulando. Esto se llama "mover la rueda del Dharma."

En el estado en que la rueda del Dharma se mueve, uno puede lograr muchas cosas. En ese estado uno no tiene que verbalizar ninguna petición a los Budas y Bodhisattvas para que ayuden a determinados seres. No hace falta. Mientras uno logra mantener la circulación de la rueda del Dharma, esas peticiones simplemente se realizan. Sólo al mantenerse en esta estabilidad, haciendo nada, las transformaciones milagrosas se manifiestan por sí mismas. Estando en comunión con el océano de las posibilidades del Universo, se mueve la rueda del Dharma y todas los intentos se efectúan.

Luego, la gente comenta esos milagros, pero, en realidad no toman lugar como piensan. Básicamente, lo que sucede es que cuando uno entra en la estabilidad y está en comunión con el Océano de Vairocana, todo lo que está pendiente por hacer se efectúa espontáneamente en acuerdo con la Ley del Karma. Es así como sucede. Ciertamente no interviene ninguna súplica para que los eventos tomen lugar de una manera determinada. ¡Nunca!, Primero se explica a los Budas y Bodhisattvas lo que uno tiene en mente, luego se entra en estabilidad. En estabilidad, la rueda del Dharma gira continuamente por sí misma, sin fallar.

En mi caso, logro la estabilidad muy rápidamente. Cierro mis ojos, comienzo a contar las respiraciones, visualizo los colores del aire que respiro y gradualmente la respiración se hace muy fina y sutil hasta que ocurre la estabilidad. En un instante, uno se sumerge, en otro, uno emerge - hasta que esto se torne en un estado de equilibrio. Mientras vivía en Ballard, todavía no alcancé ese estado, pero ahora lo logro. Con esta habilidad, uno llega al primero, segundo, tercero y cuarto cielo del Dhyana, al Reino sin Forma y al estado de Arhat.

Sin embargo, este equilibrio es un arte que uno tiene que perfeccionar. Manteniendo la visión del medio (equilibrio) en que no surge un solo pensamiento, hasta llegar al estado libre de pensamiento, luego uno se funde con el Océano de la Luz. No hay una puerta para entrar, hace falta llevar la mente a un estado muy sutil para lograr esa concentración total. Entonces, cuando se suelta la atención, se estará en medio del Océano de la Luz. Por eso sé que cuando se acerca mi hora de morir, sólo necesito cerrar mis ojos y entrar en el estado sutil de la respiración. Después de concentrar mi mente, inmediatamente entro en estabilidad y me libero.

Naturalmente, sería más difícil si uno estuviera atormentado por dolores físicos. Muchas personas sufren de enfermedades muy graves a la hora de morir y tienen fuertes dolores. Si en el último momento, antes de morir, uno invoca la bendición de los Budas y Bodhisattvas y si uno se ha entrenado previamente en la estabilidad, definitivamente se puede liberar y renacer muy rápidamente, aun sufriendo de fuertes dolores. Lo peor sería experimentar una muerte súbita sin tener tiempo para hacer conteos de respiración y entrar en estabilidad, o si el estado físico estaría tan alterado y atormentado que uno no pudiese lograr entrar en estabilidad.

Durante nuestra cultivación rutinaria, lo más importante es practicar la entrada en la Naturaleza de la Mente. Perfeccionándonos en el logro la estabilidad, podremos penetrar paso por paso en el primer nivel del Dhyana, luego en el segundo, tercero y cuarto, ascender al Reino sin Forma y alcanzar los estados de un Arhat, Bodhisattva y Buda.

El método que uso es muy sencillo: La respiración. Visualizo el aire que inhalo como blanco y el aire que exhalo como negro. Las respiraciones se regulan por el re-juego de la frecuencia (ritmo) y la visualización.

En el pasado, mi visualización siguió el orden acostumbrado: Primero, el Bodhisattva se contrae a un tamaño pequeño, se coloca encima de la coronilla, entra en el canal central, el loto del chakra del corazón se abre revelando en su centro la sílaba Jom, la Deidad se sienta en el loto del corazón, aumenta de tamaño y uno se unifica con la Deidad Personal. Entonces, uno entra en estabilidad. Esta es una forma de visualización. Pero ahora no necesito seguir todos esos pasos. Ahora simplemente me concentro en mi respiración, visualizo que inhalo aire blanco y que exhalo aire negro. Blanco entra, negro sale; blanco entra, negro sale... Gradualmente la respiración se hace más sutil y vibra según su frecuencia natural hasta que mi mente llega a una concentración total y entro en la Naturaleza de la Mente.

¡Esfuércense haciendo esta práctica! No es demasiado difícil. Yo me entrené y me perfeccioné durante más de una década. Cuando entro en estabilidad, la energía del Universo inmediatamente penetra en mí, igual que uno echa agua en una botella. Me llena hasta el tope y todo mi cuerpo queda repleto de energía espiritual.

Hace un rato, durante la meditación, también experimenté un remolino de fuego. Comenzando desde el dan-tien, el fuego subió hasta mi cabeza y después de quemarla por completo, continuó por mis extremidades superiores y luego bajó hacia mis extremidades inferiores. Todo mi cuerpo estaba en llamas y se consumió por completo. Entonces, entré en la Naturaleza de la Mente. Este es el tipo de habilidad que desarrollé después de más de una década de ensayos y entrenamientos.

Tradicionalmente el Tantrayana enseña la siguiente visualización: Amitabha se manifiesta y se transforma en un punto de luz. Este punto de luz se mueve hacia la coronilla y baja por el canal central. El chakra del corazón se abre y revela la sílaba semilla hri [pronunciado seh]. Se visualiza el corazón abierto en la forma de un dosel de loto con la sílaba hri en el medio. Luego, Amitabha se sienta en el lugar de la sílaba. Primero, su forma es muy pequeña, luego, gradualmente aumenta el tamaño hasta que llena el cuerpo entero del practicante. Al visualizarse como Amitabha, uno se convierte en Amitabha.

Mediante este proceso racionalmente producido, uno se transforma en la Deidad personal; luego, al maniobrar la energía interna y emitir luz, uno se convierte en un cuerpo de luz. Es entonces cuando ocurre la unión. Esta es la visualización conceptualizada del Tantrayana que, combinada con la respiración y la frecuencia, permite que el practicante entre en samadhi.

El tema de hoy ha dejado en claro aspectos muy importantes de la meditación.

Om, Mani Pemi Jom.



· SIGUIENTE »



Volver al incio


Novedades
·Haikus
Envianos tus Haikus para nuestro próximo Boletín.
·Infantiles
Cuentos Budistas para Niños y Adultos de Corazones Tiernos.
·Dibujos
Inspirate a dibujar temas budistas para el próximo Boletín.
·Preguntas
Envia tus preguntas para nuestro próximo Boletín.

Presentado por Renate Roos.
Producción de Pincel Digital®, Derechos Reservados ©2002