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Usted es un Gran Buda Viviente. Por el Gran Maestro Sheng-yen Lu
(Extracto del libro # 65 "The Striking Power of Zen" - El Poder Trascendente del Zen - publicado en chino en 1986)
Un día una persona me preguntó: "Lien-shen, ¿es usted verdaderamente un Buda Viviente?"
Le contesté: "Usted también es un gran Buda Viviente."
"¿Un gran Buda Viviente?" No podía comprenderlo.
"Así es! Cada individuo de este mundo es un gran Buda Viviente. ¿Lo comprende?"
Seguí diciendo: "No lo piense demasiado, acéptelo sin más y sea uno ahora mismo." Le expliqué, que la mayoría de la gente generalmente considera sólo a los gurús y tulkus tibetanos 'Budas Vivientes', sin darse cuenta de que cada persona por igual es un gran Buda Viviente.
Debemos comprender que una persona iluminada es alguien que despertó a la Naturaleza Original y que siempre se atiene a la Verdad. Los ojos de una persona despertada perciben que la naturaleza de todos los Tathagatas de las Diez Direcciones y de todos los seres vivientes es la Budeidad. La única diferencia entre los Budas y los seres comunes está en que los primeros han despertado a esa Verdad, mientras que los segundos la han olvidado.
El mensaje central del Tantrayana es la afirmación directa: "Ud. es un Buda", mientras el Budismo Zen dice: "Reconózcalo y sea un Buda". Una persona iluminada no puede negar su propia Budeidad.
A esto quiero agregar: Los Budas y los seres comunes tienen en verdad el mismo Origen y la misma Naturaleza.
Las personas que comprenden aquella afirmación son Budas Vivientes. Aquellos que no la comprenden son seres comunes, porque no se atreven reconocer la verdad inherente en ello.
El Buda Sakyamuni, acabado de nacer en Kapilavastu en la India, declaró: "Encima y debajo de los Cielos, solo Yo soy el Venerado."
Esta declaración produjo la crítica de mucha gente, especialmente de No-Budistas, que sienten que tal afirmación es demasiado engreída y arrogante para ser expresada por un pequeño infante.
En verdad, como yo lo comprendo, el Buda Sakyamuni no es ni arrogante ni engreído. Sencillamente nos enseñó con esto el 'Sendero de los "Tathagatas de las Diez Direcciones", que se llama la "Afirmación Directa". Quería que todo el mundo reconociera y entrara directamente en la Verdad. La palabra clave de su enunciado es "Yo". Este "Yo" se refiere al "Gran Ser" y no al "Ego". Este "Yo" es la Naturaleza de Buda - la Naturaleza Verdadera. Entonces, el fiel significado de su declaración es: Encima y debajo de los Cielos, sólo la Naturaleza Verdadera es Venerable.
El Buda Sakyamuni, después que nació, señaló claramente, que la Naturaleza de Buda es la única digna de veneración. Cada persona posee esa Naturaleza de Buda que es el Rey de todos los Dharmas. Si uno llega a comprender esa Naturaleza de Buda y se atiene a ella, encontrará que todos por igual somos Budas Vivientes, Reyes del Dharma y Seres Supremos. Es la verdad que el mismo Buda Shayamuni proclamó después que nació.
Hace mucho el Dr. Tseng Kuang-en, Profesor de la Universidad de Kyoto, Japón, tomó refugio y se hizo discípulo mío. Sucedió que las sariras del Monje Boulder Hsi-chien, Sostenedor del Linaje Zen, fueron encontrados en Japón. Varias eminencias del mundo médico, motivadas por la curiosidad, mostraron interés en disecar y analizar esas sariras.
Tan pronto el Dr. Tseng Kuang-en se enteró de este plan se comunicó conmigo y pidió mi orientación. Le dije que se debía hacer todo lo posible para proteger a las sariras del Sostenedor del Linaje. Luego, el Dr. Tseng Kuang-en estableció importantes contactos en el mundo budista e inició un fuerte movimiento para salvar las sariras del extinto Maestro del Zen. Finalmente, las sariras fueron salvadas y desde ese entonces están guardadas en un Templo Zen en Tokio.
Este suceso me trajo a la mente una historia Zen:
El monje Boulder Hsi-chien fue discípulo del Sexto Patriarca Hui-neng desde que tenía doce años. Antes que el gran Maestro Hui-neng pasara al Nirvana, aconsejó al Monje Boulder Hsi-chien buscar al Maestro Hsing-xi, un anciano hermano del Dharma, para seguir su aprendizaje bajo la instrucción de ese Maestro.
Tan pronto el Maestro Hsing-xi vió al Monje Boulder llegar, le preguntó: "¿De donde vienes?"
"Vine de la Cala de Tsao", contestó el Monje Boulder.
"¡Oh! ¿Qué traes desde allá?"
"Algo que jamás falta, aunque nunca hubiese ido a la Cala de Tsao."
"Si es así, ¿por qué entonces te molestaste en ir a la Cala de Tsao?" insistió el Maestro Hsing-xi.
"Si no hubiese ido a la Cala de Tsao, ¿cómo me hubiese dado cuenta que jamás lo perdí?"
Este diálogo tiene dos aspectos significativos:
Primero: "Algo que nunca falta, aunque no hubiese ido a la Cala de Tsao" se refiere a la Naturaleza Innata de Buda que todos poseemos y que nunca falta, aunque uno no haya ido a la Cala de Tsao.
Segundo: Si no hubiese ido a la Cala de Tsao, ¿cómo se hubiese dado cuenta de que no lo había perdido?
Esto significa, que después de estudiar y practicar el Dharma de Buda, uno se da cuenta que la Verdadera Naturaleza Innata nunca se pierde. Sin embargo, si uno no se dedica a la práctica, ¿cómo sería posible encontrar esa verdad?
Hoy, Yo, el Buda Viviente Sheng-yen Lu (Sakya Lien-shen) declaro: "Encima y debajo de los Cielos, solo Yo soy el Venerado." Este 'Yo' designa lo más Grande, la Conciencia Suprema del Cosmos, la Luz de las Diez Direcciones, la Sabiduría Suprema, los Seis Grandes Poderes Trascendentales, la Naturaleza de Buda, la Verdad - es la misma Naturaleza Innata de todos los Budas que son tan innumerables como los granos de arena del río Ganges.
El Tantrayana es el camino directo hacia la Budeidad.
El Zen lleva instantáneamente a esa meta.
Y Yo, el Santo Maestro del Vajra de la Corona Roja, soy cien por ciento un gran Buda Viviente.
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