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La Cultivación de la Mente y la Cultivación de Chi. (Enseñanza del Buda Viviente Lien-shen, 21/8/97)
En Tantrayana, la cultivación se enfoca en el chi interno, mientras en Sutrayana se enfatiza la cultivación de la mente. Como no sabemos donde buscar la mente, es muy difícil y hasta imposible encontrar las maneras de cultivarla.
Como las enseñanzas del Tantrayana consisten en pautas muy prácticas, se nos enseña a enfocar el chi interno. La teoría detrás de esto es la siguiente: Cultivar nuestra mente es cultivar nuestro chi y cultivar nuestro chi es cultivar la mente. Ambos son exactamente lo mismo.
Quiero emplear el término chino "chin ping chi ji" (mente tranquila, chi tranquilo) para poner en claro la relación entre ambos, en caso que no pueden aceptar de una vez que chi y mente son una y la misma cosa.
Los cultivadores tántricos están convencidos de que cuando logremos controlar nuestro chi, podremos controlar nuestra mente, ya que cultivar nuestro chi es lo mismo que cultivar nuestra mente.
Usemos el ejemplo de la luz del sol. El sol y su luz pueden considerarse como dos cosas distintas; no obstante, sin sol no hay luz. Y en ausencia de luz tampoco habrá sol. Por lo tanto, el sol y su luz son una y la misma cosa, conocida como luz solar.
De la misma manera, mente y chi pueden considerarse como una y la misma cosa, ya que no pueden ser separados. Cuando el chi se mueve, nuestra mente experimenta un cambio y, con cada cambio mental, el chi se mueve.
¿Qué hace mover nuestras manos? Nuestro chi interno. ¿Qué mueve nuestro chi? Nuestra mente.
Por lo tanto, cuando los cultivadores tántricos se concentran en la respiración, prestando toda su atención al movimiento de su chi interno, ellos cultivan su mente. En otras palabras, cultivan su mente por medio del control del movimiento de chi en su cuerpo.
En la meditación profunda, nuestra respiración se hace muy fina, lenta y profunda y este chi despierta nuestra sabiduría innata. A su vez, al llenarse nuestra mente de sabiduría, estaremos en condiciones de estabilizar nuestro chi y nuestra mente. Cuando nuestra mente está completamente concentrada, surgirá nuestra naturaleza búdica y se formarán las gotas de luz. Esto es algo muy importante. Mientras nuestra mente no se haya refinada, nuestro chi se mueve en forma desordenada. Estando lleno de chi violento, nuestra mente estará en la misma condición. Cuando nuestra mente está intranquila, así estará nuestro chi y jamás podremos aquietarnos. Al estar enojado, se aceleran los latidos del corazón. Sin embargo, nuestra naturaleza búdica únicamente se manifiesta cuando nuestro chi está en quietud y nuestra mente experimenta un estado de completa calma.
Cuando toda nuestra concentración está puesta en la respiración, en el canal central y en el calor psíquico, estamos realmente cultivando nuestra mente. No se debe pensar que únicamente estaríamos cultivando nuestro chi interno, sino hay que saber que nuestro chi es lo mismo que nuestra mente. Cuando nuestra mente está en un estado de estabilización, nuestra naturaleza búdica puede emerger.
Por lo tanto, cuando las enseñanzas del Sutrayana enfatizan la cultivación de la mente, implícitamente esto abarca también el control del chi. Por otro lado, cuando las enseñanzas del Tantrayana ponen énfasis en la cultivación del chi, esto implica la vez el control de nuestra mente.
Como no se puede separar el sol de su luz, chi y mente tampoco pueden verse separados. Por lo tanto, cuando el Tantra habla de chi, mei y ming tien, realmente se refiere a la cultivación de la mente.
Om Mani Pemi Jom.
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