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EL REINO HUMANO.
Extracto de "Secretos de la Reencarnación", libro 34 del Gran Maestro Sheng-yen Lu, publicado en chino en 1979)
No es muy fácil nacer como ser humano, aunque así parezca. Como condición mínima uno debe observar los llamados Cinco Preceptos, que son:
1. No matar. Debemos tener compasión con todos los seres vivientes, también con los animales y pájaros. Tenemos que tratarlos bien y protegerlos.
2. No robar. No se debe tomar o quitar nada a nadie por la fuerza, ni la cosa más pequeña como un tallo de hierba o una flor sin el consentimiento de su dueño.
3. No incurrir en prácticas sexuales ilícitas. Lo correcto es practicar la monogamia. Tampoco se debe actuar sin moral y entregarse a los impulsos carnales sin conciencia.
4. No mentir. No se debe distorsionar la verdad o torcer lo injusto como si fuera justo.
5. No usar sustancias intoxicantes. Es aceptable tomar medicinas que contengan alcohol; de otro modo beber hasta emborracharse se convierte en una fuente de desgracia. Hay que abstenerse de sustancias intoxicantes para no establecer una mala causa.
El Reino Humano está debajo del Reino Celestial, pero encima de los demás cuatro reinos. Por lo tanto podemos decir, que el que nace como ser humano alcanzó logros espirituales bastante altos. El cuerpo humano sirve como albergue para el espíritu. Generalmente, el hombre se identifica únicamente con su forma física, descuidando la mente y el espíritu y niega la existencia de vida sin forma. No sabe que es el Karma que realmente gobierna la vida y la muerte del hombre. Cuando el hombre nace, viene de algún mundo de espíritus dentro los Seis Reinos de Transmigración. Cuando muere, regresa al mundo de los espíritus. Todo ocurre predestinado por el Karma, nada es casual.
El Reino Humano es una mezcolanza de sufrimiento y alegría. Para muchos hay más sufrimientos que alegría. Todo depende desde qué ángulo uno mira. No hay ningún estándar fijo.
Los sufrimientos se pueden agrupar en ocho tipos:
En primer lugar está el nacimiento. El sufrimiento del nacer comienza cuando uno crece en el vientre teniendo que vivir en un lugar impuro y consumir líquidos de un sabor repugnante. Durante el nacimiento tiene que forcejarse por una estrecha abertura, como si fuera un escape. Después que nace se encuentra con el frío del ambiente externo y llora desesperadamente. Esto se llama sufrimiento.
En segundo lugar está el sufrimiento de la vejez. Las personas de edad avanzada pierden sus fuerzas y energías y su memoria disminuye constantemente. Hasta tienen dificultades para moverse. Todo esto produce muchos sufrimientos.
En tercer lugar está la enfermedad. Cuando la gente se enferma no sólo sufre un desequilibrio físico interno, hasta los alimentos más deliciosos le saben mal. El cuerpo entero se siente incómodo. Los enfermos se lamentan y se enojan; los que sufren de una enfermedad grave rápidamente se deterioran hasta quedar muchas veces incapacitados, convirtiéndose en una carga para su familia. La enfermedad es uno de los sufrimientos de mayor presencia en el Reino Humano.
En cuarto lugar está la muerte. Cuando uno se muere no puede llevarse nada. Hay que dejar atrás los títulos, la fama, el poder, las tierras, casas, joyas, esposas, esposos e hijos. Los que tienen fuertes apegos a los amigos y la familia sufren mucho, a pesar de que no lo pueden expresar. Peor aún sufren los que mueren ahogados, quemados, envenenados, ahorcados o los que pierden la vida en la guerra.
En quinto lugar está el sufrimiento de la separación de los seres queridos. Todo lo bueno algún día llega a su fin. Muchos hasta tienen que separarse para siempre. El dolor de la separación es un sufrimiento muy frecuente en la vida humana.
En sexto lugar está tener que convivir con personas que uno rechaza. Todos los días uno se encuentra con gente que le causan disgusto a uno. A menudo tenemos que interactuar con ellos debido a ligas kármicas, a veces incluso para ser matado, insultado o ridiculizado por ellos. Naturalmente, esto conlleva sufrimientos.
En séptimo lugar está la limitación para obtener todo lo que uno desea. Pocas personas se mantienen ecuánimes frente a las ganancias y las pérdidas. Todas las cosas en la Tierra hay que ganárselas, sino uno las pierde. Sufrimos cuando no podemos ganar todo lo que queremos.
En octavo lugar está el sufrimiento que se origina a través de los Cinco Agregados (Skandas). Esto se refiere a lo que uno puede ver, sentir, pensar, tocar y oír. El deseo originado a través de los Cinco Agregados muchas veces se sobrepone a nuestra naturaleza verdadera y nos lleva a cometer muchas transgresiones. Debido al deseo originado a través de los Cinco Agregados se siembra la mayor cantidad de semillas de sufrimiento. Con esto podemos contestar a la pregunta, si en el Reino Humano hay más alegrías que sufrimientos.
Una vez el Buda recogió con sus uñas un poquito de lodo del suelo. Luego preguntó a su discípulo Ananda: "¿Dónde hay más lodo, en mis uñas o en el suelo?" Ananda le contestó: "Señor, en la tierra hay muchísimo más lodo que debajo de sus uñas." El Buda le dijo: "En este mundo, los que han logrado obtener un cuerpo humano son como el lodo en mis uñas; los que lo han perdido son como el lodo en el suelo. El que quiere obtener una forma humana debe observar los Cinco Preceptos de la moral. Fíjate en las gentes en la tierra. Entre mil personas, ¿cuántas observan los Cinco Preceptos? Los que no observan los Cinco Preceptos van a caer en uno de los reinos más bajos."
Esta analogía nos hace entender, que la forma humana es muy difícil de obtener y que realmente hay muy poca gente que entienda su gran valor.
Me parece que mientras más uno comprende la verdad, más cuidadoso vive, observa cada paso y no se atreve a fallar. Lamentablemente, querer difundir la verdad en el Reino Humano es muy difícil. Esto se debe a que en este Mundo Saha (la Tierra) encontramos las Cinco Impurezas. Hay muchas personas amables, pero también hay muchos malvados. El que se convierte en un protector de la verdad, tiene que sufrir todo tipo de desavenencias. Aún más, a veces hasta su vida corre peligro. En mi caso, por ejemplo, investigué en el mundo espiritual y publiqué mis experiencias que comprueban la existencia de lo invisible, con el fin de difundir los conocimientos de la Ley del Karma. Decidí hacerlo, porque abundan los estudios del mundo material, mientras que los conocimientos del mundo espiritual prácticamente están ausentes. Mi propósito es enseñar a la gente cómo disminuir los deseos y soltar las diferentes ataduras, para liberarse de los odios y apegos, reduciendo así sus sufrimientos y pesares en la tierra. También les animo a tener actitudes positivas y servir a los demás para trabajar en la disminución del sufrimiento y facilitar la alegría entre los seres humanos.
Sin embargo, muchos no logran diferenciar la verdad de la falsedad y la gran mayoría actúa con egoísmo todo el tiempo. Muchos me difaman y hasta me amenazan con la muerte. Esto ha creado sufrimientos increíbles en mi vida. Sin embargo, el que se atiene a la verdad tiene que pasar por estos sufrimientos. Tengo que soportar las difamaciones, abusos y hasta heridas. Sin embargo, no sólo no me altero de ira, trato de ganar sus simpatías con un corazón lleno de compasión. Tengo la esperanza de poder beneficiar con estos métodos virtuosos a los seres sintientes y atraerlos hacia la verdad.
El Reino Humano es una verdadera mezcolanza; lo bueno está mezclado con lo malo y lo correcto con lo incorrecto. Uno tiene que tener muy claro, cuál es el propósito de la vida para mantenerse en el camino correcto de la luz que lleva hacia la realización.
La razón por la cual enseño a la gente a practicar la meditación es, que mientras más elevado esté el estado meditativo de uno, más se avanza en la realización espiritual. Con la cultivación de las Diez Acciones Virtuosas uno podrá alcanzar el Reino Celestial. Adicionando la cultivación de las 'Cuatro Prácticas Preliminares', uno podrá superar el Reino de los Deseos y renacer en el Reino de la Forma. En el Reino de la Forma hay cuatro regiones de estados meditativos y dieciocho cielos. Después de alcanzar el primer estado meditativo, uno logra liberar la mente del razonamiento. Al llegar al segundo estado, disfruta del éxtasis y de la quietud. En el tercer estado uno vence el disfrute del éxtasis. En el cuarto estado uno obtiene la bienaventuranza de la conciencia pura. Esto progresa hasta lograr la cesación del pensamiento y obtener los Seis Poderes Sobrenaturales*. Con esto se trasciende las Tres Esferas de la Existencia.
La Secta de la Tierra Pura practica la recitación del nombre del Buda. Esta práctica recurre el poder del Buda para llegar a la Tierra Pura. Se trata de un sendero extraordinario para alcanzar la realización. Como es extraordinario, es muy difícil que la gente crea en él. De acuerdo a mi saber, aunque este sendero aparenta ser muy sencillo, es muy profundo. El que logra renacer en la Tierra Pura con la recitación del nombre del Buda tiene que haber alcanzado un alto nivel de concentración meditativa.
GLOSARIO:
SEIS PODERES SOBRENATURALES:
- Ojo divino;
- Oído divino;
- Conocimientos de los pensamientos de otros;
- Reconocimiento de las existencias previas de sí mismo y de otros;
- El poder de transformar cualquier cosa;
- conciencia sobrenatural de lo Real.
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